
Ahora va a revelar la verdad sobre sí mismo.
Y para ello debe empezar por el principio: su infancia en una troupe de artistas itinerantes, los años como ladronzuelo en las calles de una gran ciudad y su llegada a una universidad donde esperaba encontrar todas las respuestas que había estado buscando.
Atípica, profunda y sincera, El nombre del viento es una novela de aventuras, de historias dentro de otras historias, de misterio, de amistad, de amor, de magia y de superación, escrita con la mano de un poeta y que ha deslumbrado "por su originalidad y la maestría con que está narrada" a todos los que la han leído.
Con El nombre del viento, su primera novela, Rothfuss se ha convertido en el autor revelación de la literatura fantástica. Los críticos, los libreros y los lectores anglosajones, empezando por los aficionados a la fantasía épica y seguidos —algo muy importante y una de las razones de su éxito— por los completamente ajenos a este género, le han dedicado los mayores elogios. Amazon, la mayor librería online del mundo, escogió El nombre del viento como una de las «diez joyas ocultas» del año 2007 y fue uno de sus libros recomendados. Ganó el premio Quill al mejor libro de literatura fantástica. Recientemente apareció la edición de bolsillo y entró en los primeros puestos de la lista de best sellers de The New York Times.
Y estamos hablando de un autor desconocido. Como le preguntó un lector, ¿dónde se había escondido hasta ahora, señor Rothfuss? Rothfuss estaba escondido en Wisconsin donde, según él, tuvo la buena suerte de nacer hace casi treinta y seis años, cuando aún no existía la televisión por cable y los inviernos, largos y crudos, invitaban a quedarse en casa y leer. Como él mismo explica en su web, www.patrickrothfuss.com, su madre le leía de pequeño y su padre le enseñó a construir cosas con paciencia. Si hay que buscar un origen a su amor por la lectura, por la escritura y por «armar historias», aquí lo tienen.
Enseña lengua y literatura inglesa en la Universidad Estatal de Wisconsin en Steven Points. Un centro que conoce a la perfección, ya que durante nueve años había transitado por sus aulas como el vivo ejemplo del «eterno estudiante», siempre apasionado por cualquier tema pero incapaz de escoger una carrera. Compaginaba sus estudios con tres empleos y la escritura. Escribía poesía para una revista local, una columna satírica en un periódico y guiones para la radio.
Pero sobre todo trabajaba en su proyecto, una novela monumental que, como él dice, narraba la historia más sencilla del mundo: el relato de la vida de un hombre. Un hombre llamado Kvothe.
Catorce años después de haberla comenzado, llegó a librerías El nombre del viento. Había nacido una nueva estrella.
1 Comentarios:
Este libro se ve tan bueno !
Tan absorvente, cautivante, sin dudas tengo que leerlo, lo malo esque no tengo nada de plata para poder comprarme un libro nuevo !! Espero comprarme este, el secreto, el simbolo perdido... Uff, tendré que calmarme un poco =)